martes, 19 de enero de 2010

Experimento Grad


(Universidad Mc Gill)
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Sin sugestiones, ni creencias, ni efectos "placebo" que valgan.
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¡Trabajando con semillas de cebada!
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Estas germinan con más dificultad si se las ha sumergido previamente en agua con sal, y aquellas que a pesar de todo logran hacerlo producen plántulas con un desarrollo más débil (fisiología vegetal pura y dura). Por lo tanto se les puede originar “aposta” un problema en condiciones de laboratorio, cuantificarlo exactamente y analizar después los resultados obtenidos. Vamos a ello:
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- ¿Y si aumentaran con diferencias estadísticamente significativas los porcentajes de germinación de muestras de semillas que habían sido sumergidas previamente en agua salina, solo por el hecho de que tal agua hubiera “recibido” una imposición de manos...?
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- ¿ Y si quien efectúa la imposición de manos lo hiciera sobre un recipiente cerrado en el que no puede interferir “materialmente” de ninguna manera?
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- ¿Y si encima quien las regaba (y cuidaba) no lo sabía, y por lo tanto no podía interferir ni consciente ni inconscientemente…?.
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- ¿Y si todo eso se desarrollara además en el estricto ambiente la universidad

Pues bien, protocolos de ensayo extremadamente rigurosos llevados a cabo en los años 60 en la universidad Mc. Gill de Montreal (Canadá) por el equipo del Dr. Bernard Grad, repetidos y asimismo corroborados posteriormente en “campus” diferentes en los EEUU, hallaron y midieron esas diferencias debidas exclusivamente al efecto de la imposición de manos de terapeutas reconocidos sobre procesos tan objetivos y fáciles de medir y de cuantificar como, por ejemplo:
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- Poderes germinativos (porcentaje)
- Talla desarrollada en plántulas (centímetros)
- Contenido clorofílico determinado en laboratorio (miligramos)..
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Por cierto, el Dr. Grad fue reconocido y premiado por ese trabajo “de bandera” por una entidad que nada tiene de sospechosa en cuanto a estar interesada en divulgar el trabajo de los llamados “sanadores”. Ni más ni menos que la gran multinacional farmacéutica CIBA.
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Hablamos de plantas y no de personas, y, por lo tanto, en el propio diseño de ese protocolo se había eliminado ya de entrada el posible efecto de la sugestión humana. A la vista está, el efecto estadísticamente positivo de la imposición de manos efectuada no puede ser cosa de sugestión ni de confianza, no es solo un auto-estímulo originado por efecto Placebo.


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Luego sí, sí que hay "algo más"
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Ese “algo más” se ha tratado de investigar en laboratorio, por ejemplo midiendo los campos magnéticos asociados a cada parte de nuestro cuerpo.
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Tales campos son un hecho, en nuestro organismo se producen microcorrientes eléctricas y cada corriente cuando circula por un conductor los induce en su entorno; además, cuando el campo es pulsátil se puede determinar su frecuencia de vibración en “ciclos por segundo” (Hercios).




Así el Dr. Zimerman entre otros y recurriendo a herramientas adecuadas a la medición de campos magnéticos de muy baja intensidad (los llamados superconductores de interferencia cuántica), detectó un incremento significativo de sus valores respecto de las cifras de referencia mientras sanadores con prestigio en cuanto tales estaban efectuando una imposición de manos.
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Tampoco seamos simplones al interpretar el hecho, esto no quiere decir que el efecto terapéutico lo produzcan precisamente esos “campos magnéticos”, sino que definitivamente había algo diferente en tales manos, eso si que quedó efectivamente demostrado.
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Resumiendo:


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- La imposición de manos es una capacidad humana, muy instintiva en nosotros, conocida (y reconocida) como tal desde siempre
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- Comprobaciones en condiciones de laboratorio como el experimento del equipo de B. Grad, la han confirmado (como no podía ser de otra forma)
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- Y existen metodologías eficaces para desarrollarla más y mejor.
Una de ellas es el Reiki.
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miércoles, 13 de enero de 2010

¿Qué significa hoy el vocablo Reiki?

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1. MAS ENSAYOS

1.1 SOBRE LAS PROPIAS MANOS DE LOS SANADORES.




De hecho, los ensayos Zimmerman midiendo la frecuencia en el “campo” de sanadores de muy variados pelajes y condiciones durante sus imposiciones de manos, han dado una constante (entre 7,8 y 8 Hz) coherente con las frecuencias “Schuman” del campo terrestre, pero no solo en valor sino también “en fase”, osea, que cuando el campo de la tierra “sube”, el campo del sanador tiende a subir también y cuando el campo de la tierra “baja”, el campo del sanador tiende a hacer lo mismo.

A partir de ahí, y pasado un cierto tiempo del comienzo de la aplicación de manos, la frecuencia medida esta vez sobre el propio paciente tiende a aproximarse (acoplarse) paulatinamente a los valores del sanador (y consiguientemente a las ondas “Schuman” de la tierra). Una parte de la causa de las sanaciones ya se ve aquí, el campo sanador induce una modificación en sentido favorable en el campo sanado


Además el mecanismo resulta objetivamente independiente del “paquete de creencias” que muchos aparejan con el proceso. Da igual que sea un carismático cristiano, que una kahuna hawaiano, que…las frecuencias producidas en todos los casos son las mismas


1.2 Y OJO, PORQUE NO TODO LO "SUTIL" NOS RESULTA FAVORABLE.



Ya es hora de que describamos la segunda parte del mismo experimento. En ella el Dr. Grad dió otro paso más allá solicitando la colaboración de pacientes de centros psiquiátricos clínicamente diagnosticados por sus dolencias emocionales. Un paciente estuvo de acuerdo en participar realizando él también la imposición de manos (ésta vez de sus propias manos), sobre los recipientes cerrados con agua salada.

Después, las muestras de semillas de cebada se sumergieron en esa agua y se siguieron a nivel laboratorio los posibles efectos con el mismo protocolo de trabajo que ya conocemos

¿Qué pudo pasar?

En este caso la “correlación” con el poder germinativo de semillas fue negativa, es decir, que germinaron menos. De alguna forma las manos de una persona con problemas emocionales habían aumentado la toxicidad y el perjuicio de la sal sobre la cebada; por lo tanto sus energías sutiles aplicadas al caso habían pejudicado a niveles cuantificables y numéricamente significativos. Y es que también existen energías sutiles que “desordenan” su entorno.

Por lo tanto, la inducción de frecuencias puede actuar en ambos sentidos, favorecer la vida o perjudicarla (siguiendo los datos disponibles aproximar hacia las ondas Schuman o alejarse de ellas). Pero para intuir eso tampoco hacía falta recurrir a experiencias de laboratorio, hay casos documentadísimos donde se han producido efectos negativos sobradamente reconocidos


2. UNA METODOLOGÍA SANADORA


Pues el REIKI USUI–TIBETANO derivado del “método USUI de REIKI para la curación natural”, facilita una metodología de imposición de manos para utilizar energías que favorezcan la vida (sanación).




Y además resulta una gozada, como una especie de balneario sutil de los de cuidarte y esas cosas. Y si lo recibes procedente de dos personas a la vez (Reiki a dúo)...



Pero no es el único sistema propuesto para conseguir lo mismo sino que hay muchos otros con distintos nombres y diferentes enfoques (Enegía Magnificada, Energía Universal, etc). Sin embago el REIKI es con toda probabilidad el más reconocido y extendido hoy en nuestras sociedades. En EEUU donde cuenta con “clínicas” especializadas. En Alemania donde tiene reconocimiento oficial como “terapia complementaria”…y por supuesto también en España, de hecho es probable que por esa razón estés teniendo la amabilidad de leer estas líneas


3. LA ELECCION



Lo primero es conocerlo, y la mejor manera es darse a uno mismo la oportunidad de experimentarlo y de sentirlo.





Luego, si se desea, se puede entrar en un proceso de iniciaciones para poder autoaplicártelo y para aplicarlo a cosas, alimentos, plantas, animales, personas...




Casi parece increíble



1. ¿QUÉ PASA CON ANIMALES?


No solo son las semillas de cebada, sino que la imposición de manos con animales funciona perfectamente también a niveles de experimentación rigurosa. Así en las mismas condiciones ya descritas para aquellas, y por el mismo equipo del Dr. Grad, se trabajó sobre la cuantificación de la cicatrización de heridas en ratones de laboratorio (pobrecitos, pero en estos ensayos no muere ninguno), partiendo de una muestra de 48 individuos dividida en tres grupos:

- El grupo control que va a cicatrizar heridas producidas artificialmente en laboratorio, en condiciones “normales”.
- Otro grupo intermedio en el que solo se va a variar la temperatura ambiente, para simular el efecto puramente térmico que pudieran producir en la cicatrización de la piel las imposiciones de manos.
- Finalmente un tercer grupo en el que impondrá las manos un sanador reconocido como tal, aunque sin contacto físico con los animales para evitar otro tipo de factores que enmascararan el procedimiento, como por ejemplo posibles intercambios cutáneos


Las diferencias fueron otra vez, y ya estamos acostumbrados, estadísticamente significativas a favor del grupo tercero. También con ellos la imposición de manos resultó numéricamente sanadora, y otra vez aquí no había ”efecto placebo” de por medio (caramba, son ratones)


Cuando los resultados fueron publicados, otros equipos intentaron desmentirlos (o corroborarlos): Universidad de Manitowa, equipos de los Doctores Remi Cadoret y G.I. Paul, lo primero que hicieron fue ampliar el tamaño muestral algo esencial cuando se quieren consegir unas buenas significaciones estadísticas, pasando a trabajar nada menos que con 300 ratones… en fin no te cansaremos, el primer resultado pasó la “prueba del algodón” quedando confirmado.


2. ¿PERO Y CON PERSONAS?


Equipo Krieger (catedrática de enfermería), a partir de las referencias Grad sobre aumentos estadísticamente significativos de clorofila en plántulas de cebada que recibían imposición de manos de sanadores reconocidos como tales (Tema 1), planteó un protocolo de ensayo pero ésta vez para la hemoglobina humana. 19 Enfermos recibieron imposición de manos y otros 9 quedaron como “grupo control”… Como ya casi es de esperar porque ¿qué diferencia habrá entre aumentar la clorofila y aumentar la hemoglobina?, se produjo un aumento de la tasa de ésta última que resultó estadísticamente significativo a favor del grupo que había recibido la imposición de manos. Vaya, sin sorpresas.


Es más, a la vista de tales resultados se centraron entonces en averiguar si esa capacidad de sanar mediante imposición de manos era un hecho esporádico atribuible solo a determinadas personas con unas facultades digamos innatas y “particulares”, o si, por el contrario, se podía aprender y entrenar


Interesante cuestión para el REIKI


Tras un trabajo prolongado con enfermeras y médicos, incluyendo un “master” sanitario, y transcribiendo literalmente la expresión sintética de los resultados tras la preparación de grupos de personas que no habían tenido ninguna aptitud previa; la sanación por imposición de manos (lo que llamarán “toque terapeútico”):


“Es una aptitud natural humana”.


Punto y se terminó



3. SANACION A DISTANCIA

Continuando con la exposición fría de hechos comprobados, el doctor H. Kleuter del Departamento de Agricultura de los EEUU había desarrollado una técnica para medir y dejar reflejado automáticamente en un gráfico, hora a hora, el crecimiento de una plántula de centeno en condiciones de laboratorio (hay que ver lo que discurren los Agrónomos).


Pues bien, tal aparato fue utilizado por el equipo Miller para diseñar un nuevo protocolo de ensayo. Dicho protocolo iba midiendo la velocidad de crecimiento de una plántula de centeno en un laboratorio cerrado y vacío, es decir, sin presencia física alguna de personas que pudieran inducir ninguna alteración en el proceso.

A una hora previamente fijada, concretamente las 9 de la noche, y situados a más de 1.000 km de distancia física, dos sanadores empezaron a imaginar y a visualizar cómo esas plántulas se llenaban de energía y de luz. A la mañana siguiente, y una vez reabierto ya el laboratorio, se pudieron analizar la gráficas tomadas del transductor (que así se llama el artilugio)

¿Resultado?. una velocidad de crecimiento que permanecía estabilizada antes de las 9 de la noche en torno a los 0,16 mm / hora, y exactamente a esa precisa hora de las 9, la gráfica pasaba bruscamente a una “pendiente” que indicaba nada menos que una velocidad de 1,3 mm / hora. Por cierto, es evidente que aquí tampoco había “efecto Placebo” posible. La posibilidad de sanación a distancia es un hecho confirmado